
También osa la descarada a hacer pública su capacidad de estar a la última en esto de lo que ella se le da tan bien como es el opinar científico, "admitiendo" (lo cual ya tiene tela) que en las últimas décadas el concepto que una parte de la Psiquiatría tiene sobre la homosexualidad ha ido variando y, de hecho, en "las más recientes clasificaciones" de enfermedades ha dejado de presentarse como trastorno mental. Esta mujer se nota que lee los periódicos de... ¿1990? ¡Individua, que han pasado casi veiente años desde que la OMS retiró la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales! Es que "las más recientes clasificaciones" no quieren hacer el ridículo como usted presentado como enfermedad mental algo que es simplente una característica del ser humano: su orientación sexual, homo o hetero o bisexual. Tal vez las clasificaciones de enfermedades mentales enpiecen a incluir la gloriamariatomatitis en ellas...